Ah, preparen el traje de lluvia, mas que seguro vamos a tener en el viaje por el acceso oeste la presencia inconfundible de la señora niebla, y es muy divertido manejar dentro de una nube con la visera del casco empañada por pequeñas gotas de agua que no te dejan ver naaaaadaaaa. Solo se ve que se esta dentro de un algodón gigante que no tiene fin, ja ja ja.
me quiero sumar ya que desde lobos que no salgo... Voy a intentar llevarlo a mi hermano a ver si le agarra el gusto y se compra algo con dos ruedas y motor... (porque bicis tiene como 20!)