Subo la moto al cordón, me saco el casco, lo ato a la moto, me saco los guantes, y me decido a entrar. Cuando veo la puerta estaba cerrada con llave y los que atendían se habían atrincherado del lado de atras del mostrador (podía ver por la ventana) y miraban con miedo y muy asustados. Ahi ví que la vieja que atiende llamaba por telefono así que saque rapido el casco y me las tomé.
Si bien es bastante normal que la gente tenga miedo, esta vez me sentí bastante forreado. Lo peor es que a la noche me hice unas zarpados fideos caseros y no tenía pancitos para mojar la salsa, una bronca