Ayer, después de haber andado por el Centro, luego por el Pdo. de San Martín, mas tarde por Lugano I y II y por último por San Cristóbal, tome rumbo a Avellaneda para llegar a mi casa.
Al doblar en una esquina, a poca velocidad, me encara un perro tipo dogo, hice la de siempre, lo encare con la moto para que cuando me esquive salir acelerando y chau.
El muy astuto me esquivo pero me tiro el mordiscón y me engancho los tres dedos externos del pie derecho, sentí la mordida, no me lastimo, pero me abrió las zapatilla, me arruino un par de Nike de $630.- recién lavaditas.
Una experiencia mas.
Saludos
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