Ambos habían decidido hacer un raid de aventura en sus motocicletas nuevas -una Yamaha 650, valuada en $50.000, y una Honda Falcon, tasada en $28.000- y eligieron como destino la ciudad oriental boliviana de Santa Cruz de la Sierra, situada aproximadamente a 1.000 kilómetros de esta capital y a 500 del puente internacional que une a Salvador Mazza (Argentina) con San José de Pocitos (Bolivia).
A eso de las 16.30, y cuando ya habíamos avanzado unos 70 kilómetros por territorio boliviano, luego de una curva, nos enfrentamos a dos sujetos que se hallaban en medio del camino, con unos trajes oscuros, haciéndonos señas. Frente a ellos había dos conos fluorescentes similares a los que se utilizan en los controles. Estos tipos -relató Curten- sacaron sus armas y nos apuntaron.
Una era una pistola 9 milímetros y la otra, un revólver calibre 38 Special. Comprendí en ese instante que no eran policías y aceleré. Inmediatamente comenzaron a dispararme y uno de los proyectiles impactó en la parte superior del tanque, que estaba lleno y que comenzó a perder combustible.
Avancé unos 500 metros y me detuve para ver qué sucedía con mi compañero. Le dispararon, pero no a matar, y comenzaron a golpearlo con las culatas de sus armas. Cayó al piso y le dieron patadas. Era una violencia desesperante
Las rutas del NORTE son por lo general peligrosas, imaginence que es la "ruta de la D.."
Saludos