Un hombre de unos 65 años le pregunta al entrenador en el gimnasio: - ¿Qué máquina debo usar para impresionar a una chica de 30? El entrenador lo mira y dice... - Le recomiendo el cajero automático.
Una monjita se sube a un taxi en medio de la noche oscura. El taxista durante todo el camino se le queda mirando por el espejo y cuando ella se da cuenta, le pregunta: - Hijo… ¿Qué es lo que ves? - Perdón madre, me da mucha pena decírselo, yo no quisiera ofenderla. - Pero, hijo mío, en mi vida yo he visto muchas cosas y no creo que puedas decirme algo que me pueda ofender. - Bueno, es que toda mi vida he tenido la fantasía de que una monja me haga sexo oral. La monja se queda sin habla y luego dice: - Pues… no lo sé, en primer lugar tendrías que ser católico y además tendrías que ser soltero. A lo que el taxista responde emocionado: - ¡Sí, yo soy católico y soy soltero! La monja se queda sin argumentos y acepta la propuesta del taxista. Este se mete a un callejón y la monja le cumple su deseo. Cuando han terminado, el taxista empieza a llorar y pregunta la monja: - Hijo, ¿qué te pasa? ¿por qué lloras? - ¡Perdóneme madre, he pecado! Soy judío y estoy casado. - No te preocupes, yo soy gay, me llamo Arturo y voy a una fiesta de Halloween.
Le dije a mi cardiólogo: - Doctor, estoy muy preocupado. Cuando tengo sexo, escucho silbidos... Y él me dijo: - ¿Y a tu edad qué querés escuchar?... ¿APLAUSOS?... aajajjajaajjaajjaja
El dentista le explica al hombre que debía extraerle la muela, y que que lo iba a anestesiar. Comienza a preparar la jeringa cuando el hombre lo interrumpe: - Nada de agujas, yo tengo pánico a las agujas... - Bueno, dice el dentista, vamos a anestesiar con un poco de gas... - No doctor...no soporto tener la máscara de gas en la cara... El dentista trae una pastilla y se la da al paciente, que se la toma sin protestar - Con las pastillas no hay problemas...¿que es lo que acabo de tomar? - Viagra.... -dice el dentista. - ¿Viagra?...¿para qué me dio viagra? - Para que tenga de donde agarrarse mientras le saco la muela sin anestesia!!!!! Karburin
Mujer: ¿Adonde vas? Hombre: Salgo un ratito.. M: ¿Te llevas el auto? H: Sip M: ¿Tiene nafta? H: Si, ya le puse. M: ¿Vas a tardar mucho? H: No, una horita más o menos M: ¿A dónde vas? H: No sé... por ahí... solo a dar una vuelta.. M: Y... ¿no preferís ir caminando? H: No, me voy en el auto M: ¿Me traés un helado? H: ¿De qué lo querés? M: De mango H: Bien, a la vuelta paso a la heladería y te lo traigo M: ¡¿A la vuelta?! H: ¡Si!... porque sino se derrite M: ¿Por qué no vas ahora, volvés y me lo dejás? H: Mejor a la vuelta... va a ser mejor M: ¡Put... ma...! H: Cuando vuelva tomamos el helado juntos M: Pero no te gusta el mango H: Me compro otro M: ¡Trae de vainilla! H: Tampoco me gusta la vainilla M: ¡Trae de chocolate entonces!, que nos gusta a los dos H: ¡Ok!... besos, vuelvo en un rato M: ¡Escuchame...! H: ¡¿Qué?! M: Mejor chocolate no... ¡Trae frutilla! H: ¡No me gusta la frutilla! M: Entonces traeme mango a mí y para vos el que quieras H: Fué lo que dije desde el principio.... M: ¿Estás siendo irónico? H: Oh!!! nop... ya me voy... M: Dame un beso! H: Bueno... (va beso) M: ¿Vas en tu auto o en el mío? H: En el mío M: Usa el mío, tiene cd. El tuyo no... H: No quiero oir música, voy a despejarme un poco.... M: ¿Necesitás despejarte? H: ¡No sé!... Cuando regreso te digo.. M: ¡No tardes! H: No tardo... (abre la puerta) M: ¡Amor...! H: ¡¿Y ahora qué?!..... M: ¡ Uuuyyy ! ¡ Que grosero !... H: Amor... ¡Estoy intentando irme y no me dejás! M: ¿Por qué querés ir solo? ¿Te vas a encontrar con alguien? H: ¡¿Qué querés decir?! M: Nada, nada...!!!, olvidate...!!! H: ¡Vení acá! (cariñoso)... ¿Creés que te estoy engañando con alguien? M: ¡No... claro que no!... pero ya sabés como son... H: ¿Cómo son qué? M: ¡Los hombres! H: ¿Estás generalizando o estás hablando de mí? M: Estoy generalizando H: Entonces no me lo apliques. Sabés que no te haría algo así. M: Está bien... andate entonces. H: Ya! Ya! ya me fuí!!!! M: Oye... H: ¡AY POR DIOS!... ¡¿Ahora..qué?! M: Llevate el celular.... H: ¿Para qué?... ¿Para que me estés llamando constantemente? M: ¡No!... Por si pasa algo. H: No te preocupés... M: ¡Ok, ok...! Perdóname por la desconfianza... ¡Es que te extraño! H: Está bien. No quise contestarte así. ¡Te amo! M: ¡Yo también! M: ¿Puedo usar tu celular? H: ¿Para qué? M: ..¡Los jueguitos! H: ¿Querés mi celular para jugar? M: Sip H: Usa la computadora, hay un montón de juegos ahí. M: No entiendo ese aparato... H: ¿Y para qué me hiciste que te la comprara el mes pasado? M: No importa... entonces llevate el celular porque sino lo voy a usar. H: Usalo... no hay nada importante en él. M: ¿Si?... H: ¡Sí! M: ¿Dónde esta? H: ¿Que cosa? M: ¡Lo que debería estar en el celular y no está! H: ¡¿Qué?! M: ¡Nada!... ¡Olvidate! H: ¿Estás enojada? M: No, no estoy. H: ¡...Entonces me voy! M: ¡Amor....! H: ¡¡¿¿QueeeeEEEEÉ!!?? M: ¡Ya no quiero helado! H: ¡¿Ah no?! M: ¡No! H: (Un suspiro)... Ok...Ok.. Ya no voy a salir! M: ¿Ah si? H: ¡Sí! M: ¿Entonces te quedas conmigo? H: ¡No!, ¡Me aburriste!! me voy a dormir! M: ¿Estás enojado? H: ¡Sí! M: ¿Y POR QUE MEJOR NO TE VAS A DAR UNA VUELTA PARA DESPEJARTE?
H: POR LA GRANDÍSIMA PUT.......!!!!!!!!!!
Cualquier parecido con la realidad es pura coincidencia
El tipo estaba viendo un partido de fútbol en televisión, mientras lo hacía, comía maní lanzando cada maní al aire, y recibiéndolo en la boca.
De pronto en una jugada emocionante del partido, el hombre movió la cabeza, y el maní que había lanzado le cayó en una oreja. Trató de sacarlo, pero en su intento, lo único que consiguió fue penetrar más el maní. Su esposa decidió que lo mejor sería ir al médico, y cuando ya se dirigían a la puerta, sale de su Habitación la hija con un compañerito de estudios.
—Yo puedo ayudarlo señor —dijo el joven—, siéntese en esa silla que yo le saco ese maní en segundos.
El joven introdujo dos dedos en las fosas nasales del señor, le hizo soplar con fuerza, y el maní salió disparado de su oreja. Pasada la emergencia, los jóvenes se fueron a la habitación nuevamente, mientras la esposa le comenta a su esposo:
—Que joven tan inteligente e imaginativo... me imagino que va a ser médico... ¿qué crees tú que va a ser cuando sea adulto?
—Por el olor de los dedos que me introdujo en la nariz... ¡¡¡SERÁ NUESTRO YERNO...!!!! :