Les comparto una reflexión que tuve entre ayer y hoy muchachos:
Bueno, en un principio te recomiendo leer esto con mucho detenimiento porque si lo leés a al pasar no vas a entender nada. Hasta te recomendaría que leas cada oración unas 2 o 3 veces si no la llegás a entender... no se qué tan entendible sea esto afuera de mi cabeza, pero me la puedo jugar de todas formas!
Es curioso cómo la respuesta ante errores/agresiones promedio de las personas con las que uno convive cotidianamente en esta ciudad (La Plata) es, principalmente, la agresión (sí, agresión con agresión).
Esto creo que tiene su origen en una falta de aceptación del error cometido por una cuestión de orgullo (no del buen orgullo, si no más bien del orgullo malicioso, que tiene su raíz en el miedo) y de la falta de consideración hacia el prójimo.
Vamos a un ejemplo práctico: El tránsito urbano. Cotidianamente estamos transitando, como peatones o conductores de vehículos de distintos tamaños y portes (bicicletas, motocicletas, autos, camionetas, colectivos, etc). En particular hay muy poco respeto por los peatones, los cuales realmente son los más débiles ante cualquier contacto y por eso la ley es clara y dice "el peatón tiene prioridad ", cuando cruza la calle en las esquinas, principalmente.
Sin embargo, yendo directamente al ejemplo, no es raro que sean los peatones quienes tienen que esperar a que cese el tránsito en la esquina que desean cruzar antes de cruzarla propiamente, cuando debería ser totalmente al revés! Si un peatón pone un pie en la senda peatonal (la cual es la continuidad de la acera, teniendo su mismo ancho, esté señalizada con el paso de cebra o no y que se encuentra en TODAS las esquinas de nuestro país), los vehículos deben detener la marcha detrás de la senda y esperar a que crucen. Pero la gran mayoría de la gente no lo sabe/no le interesa, por lo que si un peatón quiere cruzar no es raro que reciba bocinazos y ataques verbales a cambio. En otros paises esto no es así, si no que respetan al peatón por sobre toda prioridad, dandoles el pas SIEMPRE. (En mi experiencia, Uruguay y España son dos lugares que conocí donde se respeta a los transeúntes de un modo asombroso)
A esto quería llegar... Situación: Yo cruzo la calle, vos, en auto me puteás y me tocás bocina. Qué sucede normalmente? Yo me "contagio" de tu odio y te puteo... Conclusión: Terminamos los dos enojados y agrediéndonos.
Siento compasión por quienes reaccionan así.
1ro. Yo no tengo que DECIDIR modificar mi humor por tu enojo. Tengo que DECIDIR mantener la calma e intentar explicarte lo que dice la ley de tránsito, aún cuando no me quieras escuchar y sigas agrediéndome. En caso de no lograr nada positivo, simplemente me retiro y sigo mi camino sin dejar que tu falta de consideración me haga caer tan bajo como para responderte
.2do. Vos deberías no DECIDIR enojarte y agredirme, pues si me agredés, te agredés a vos mismo. Debés ELEGIR la serenidad, pues aunque estuvieras en lo cierto de que yo estoy en falta, me parece muy triste y que no te merecés envenenarte por algo tan estúpido como cruzar una calle.
Esta sistema de respuesta puede aplicarse a un montón de otras situaciones, con amigos, familiares, parejas, extraños... Por un malentendido, por descoordinación de horarios, por cualquier tipo de intercambio de opinión básicamente.
Ahora, retomando el origen de este tipo de respuestas, yo creo que se origina en nuestro subconciente y fue introducido por nuestra sociedad, mediante el ejemplo que nos daban los mayores mientras crecíamos y el sistema de educación. Constantemente vemos este tipo de reacciones (falta->odio), por lo que las copiamos.
Entonces, ¿por qué digo que el orgullo está involucrado? Porque internamente yo creo que sucede lo siguiente:
Dentro de nuestro interior sabemos perfectamente que enojarnos es una respuesta erronea y mediocre, violenta e innecesaria, pero lo hacemos de todas formas... entonces, cuando yo me enojo, en vez de pedir perdón (la mejor liberación que existe de cualquier ofensa recibida/hecha) opto por intentar que vos también te enojes para sentirme mejor, entonces caés a mi nivel y eso satisface mi mediocre persona pues cometés la misma falta que yo.
Esto sucede a nivel inconsciente, no nos damos cuenta hasta que elegimos darnos cuenta.
Pensá... estoy seguro que miles de veces te hicieron lo mismo y que vos también lo hiciste!
"Pero todos nos enojamos y puteamos... es algo natural en la humanidad!" dirán algunos.
Pues yo no estoy de acuerdo. Para mi lo natural es estar en paz y pensar en el bienestar del prójimo y propio. El trabajo para cambiar y aprender a elegir estar bien no es fácil ni corto, pero puedo garantizar que se puede lograr si uno se lo empieza a proponer por lo menos, y la recompensa es infintamente más grande que el esfuerzo hecho: Aprender a pedir perdón, a perdonar, aprender a aceptar que el otro puede pensar distinto y que eso no me haga enojar.
En la vida existen dos emociones, una es el amor. La otra es el miedo. Cuando aprendemos a amar y no a temer, dejamos de enojarnos, dejamos de tener celos, dejamos de tener verguenza o timidez, dejamos de lado la envidia... y muchas cosas más.
Todas esas cosas nos envenenan y afectan nuestra calidad de vida.
Por eso, hay que aprender a pedir perdón cuando ofendemos, no porque la otra persona se lo merezca, más bien porque vos te merecés la tranquilidad de saber que te importa la otra persona y te importás vos mismo lo suficiente como para que esa culpa no viva en vos (por pequeña que sea, sorprendentemente te afecta).
Por eso, hay que aprender a pedir perdón cuando nos ofenden... porque la realidad es que yo soy el único que decide si ofenderse o no, el que decide si me dejo contagiar por tus ofensas o si decido mantenerme impermeable a ellas y sentir compasión y perdonarte por haber intentado ofenderme.
Y por último, pero no menos importante, aprender a perdonar aunque no nos lo pidan, y perdonar aunque no te lo comunique verbalmente. Podés llegar a estar envenenado de por vida por no saber perdonar una ofensa de alguien que ya no está con vos...
Toda esta reflexión surge de un par de situaciones que he vivido en el tránsito platense junto con observaciones y otras reflexiones de hace unos meses y tenía ganas de compartirla porque si bien es difícil entender todo esto estando fuera de mi cabeza, tal vez alguien le preste suficiente atención como para rescatar algo, con lo que ya para mi es un éxito.
Obviamente estoy abierto a cualquier tipo de inquietud/crítica/reflexión.
Saludos!
.-Esto mismo no lo observé en paises como Paraguay
, hemos sido educados bajo otra conducta familiar que, quizás no sé si supimos aplicar nuestra generación, ( yo creo que con mis hijos, si.) Aunque a veces no coincido con algunas actitudes de ellos .-
, no deberiamos borrarlo de nuestro léxico.-
, hoy dia en las secundarias el que diga que no prueba droga por poco no lo tratan de pelotudo
, y los choros se autoanuncian con nombre y apellido hasta en las redes sociales. Con esto que te quiero decir: la sociedad argentina en estos ultimos tiempos cambió y cambió MUCHO PARA MAL; y ahí vamos a entrar en la discusion de cuales son las causas: si hablamos de violencia, yo te pongo un ejemplo: por el motivo que sea, participo de una marcha de protesta contra el gobierno, no importa por qué, y al dia siguiente leo en los diarios a una señora hoy casualmente endiosada por todos los medios, y MUY enquistada en el poder, declarar "LA MARCHA DE AYER FUE DE TODA GENTE CLASE MEDIA ALTA, DE GENTE BIEN VESTIDA"... Cuando leo eso
, cuando leo semejante nivel de AGRESIÓN desde lo alto del poder hacia mi persona, si voy por la calle y se me cruza mal un auto o un peaton, ESTALLO DE FURIA por la furia misma que me viene desde arriba hacia abajo.